Salmos para la salud: 10 salmos católicos para pedir sanación y rezar por un enfermo

Los salmos para la salud son las oraciones de la Biblia que piden a Dios la curación del cuerpo y del alma: «Señor Dios mío, clamé a ti, y tú me sanaste» (Salmo 30). Jesús rezó con los salmos, y los enfermos los han rezado desde siempre en el lecho del dolor. Aquí tienes diez salmos para pedir la salud, rezar por un enfermo, prepararse a una operación, encontrar paz en la angustia y dar gracias después de una curación. Cada uno lleva a su página con el texto completo, su explicación y una oración.

Para pedir la sanación

  • Salmo 41: el salmo del enfermo. «El Señor lo socorra en el lecho de su dolor». El salmista, en cama, pide: «Señor, ten piedad de mí; sana mi alma, porque he pecado contra ti».
  • Salmo 103: «él sana todas tus enfermedades». El gran salmo de la misericordia: «Él perdona todas tus culpas, él sana todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la muerte».
  • Salmo 30: «tú me sanaste». El salmo de quien estuvo a punto de morir y fue curado: «por la tarde se detiene el llanto, y por la mañana llega la alegría».

Para un enfermo y antes de una operación

  • Salmo 91: el salmo de la protección. «El que se acoge al asilo del Altísimo»: para ponerse en manos de Dios ante el peligro.
  • Salmo 23: «El Señor me pastorea, nada me faltará». La confianza en el Buen Pastor, también en la oscuridad del hospital.
  • Salmo 121: «Mi auxilio viene del Señor». Para el momento de entrar al quirófano o esperar un resultado.

En la angustia y la tristeza

  • Salmo 62: «él es mi Dios y mi salvador; mi amparo». Para encontrar descanso en Dios en medio de la preocupación.
  • Salmo 42: «¿por qué ando triste?». La sed de Dios en la tristeza y la depresión.
  • Salmo 143: «por tu nombre, Señor, me darás vida». Cuando todo parece oscuro.

Después de una curación

  • Salmo 116: «libró mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas». La acción de gracias de quien ha sido salvado: «¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?».

Cómo rezar los salmos por la salud

  • Elige un salmo y rézalo despacio cada día, por la mañana o junto a la cama del enfermo.
  • Repite un versículo durante el día, como una oración breve: «Mi auxilio viene del Señor».
  • Une los salmos a los sacramentos: la Iglesia ofrece a los enfermos la Unción de los enfermos y la Comunión. Pide al sacerdote que visite al enfermo.
  • Reza con confianza y con los médicos: Dios cura también a través de la medicina; la Biblia dice que el Señor creó los remedios (Eclesiástico 38,4).

Oración para rezar después del salmo

Señor Jesús, que pasaste haciendo el bien y curando a los enfermos,
mira a [nombre], que hoy sufre en su cuerpo y en su espíritu.
Con las palabras de los salmos te pedimos su salud:
sánalo, si es tu voluntad, guía a los médicos y dale tu paz.
Y si la prueba continúa, que no le falten tu consuelo y nuestro cariño. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el salmo más poderoso para la salud?

No hay un salmo «más poderoso» que otro, pero los más rezados por los enfermos son el Salmo 41, el Salmo 103 («él sana todas tus enfermedades») y el Salmo 91.

¿Qué salmo rezar antes de una operación?

El Salmo 121, «Mi auxilio viene del Señor», o el Salmo 23.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Versículos citados de nuestras traducciones de la Vulgata (Salmos 30, 41, 42, 62, 103, 116, 121, 143) y de la traducción de Félix Torres Amat (Salmos 23 y 91).
  • Eclesiástico 38,4.
  • Oración escrita para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.