El Salmo 30 es la acción de gracias de quien ha sido sanado: «Señor Dios mío, clamé a ti, y tú me sanaste». David canta el paso de la enfermedad a la salud, de la tristeza a la alegría, con un versículo que consuela desde hace siglos a quien llora: «por la tarde se detiene el llanto, y por la mañana llega la alegría». En las Biblias católicas que siguen la numeración de la Vulgata es el Salmo 29. Aquí tienes el texto completo, lo que significa y una oración.
El Salmo 30 completo
Nuestra traducción del texto latino de la Vulgata, la Biblia de la Iglesia durante siglos:
Te ensalzaré, Señor, porque me has acogido y no has dejado que mis enemigos se alegren de mí.
Señor Dios mío, clamé a ti, y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi alma del abismo; me salvaste de entre los que bajan a la fosa.
Cantad al Señor, sus santos, y alabad la memoria de su santidad.
Porque en su indignación hay ira, y en su voluntad hay vida: por la tarde se detiene el llanto, y por la mañana llega la alegría.
Yo, en cambio, dije en mi prosperidad: Nunca seré conmovido.
Señor, por tu voluntad diste firmeza a mi hermosura; escondiste tu rostro, y quedé turbado.
A ti, Señor, clamaré, y a mi Dios suplicaré.
¿Qué provecho hay en mi sangre, si bajo a la corrupción? ¿Acaso te alabará el polvo, o anunciará tu verdad?
El Señor escuchó y tuvo piedad de mí; el Señor se hizo mi auxilio.
Cambiaste mi llanto en alegría; rasgaste mi saco y me ceñiste de alegría,
para que mi gloria te cante y no quede triste. Señor Dios mío, te alabaré por siempre.
Qué significa el Salmo 30
- «Clamé a ti, y tú me sanaste»: el salmo nace de una experiencia concreta de curación y salvación.
- «Sacaste mi alma del abismo»: la enfermedad grave se ve como un bajar a la muerte, y la curación como una resurrección. La Iglesia reza este salmo en la Vigilia Pascual.
- «Por la tarde se detiene el llanto, y por la mañana llega la alegría»: el dolor tiene un tiempo; la alegría de Dios llega con la mañana.
- «Dije en mi prosperidad: nunca seré conmovido»: la autosuficiencia de quien lo tiene todo. Cuando Dios escondió su rostro («escondiste tu rostro, y quedé turbado»), el salmista descubrió que lo necesitaba.
- «Cambiaste mi llanto en alegría»: el luto (el «saco») se transforma en fiesta.
Cuándo rezar el Salmo 30
- Después de una curación o de una operación, en acción de gracias. Ver la oración de acción de gracias.
- En una noche de dolor o de luto, con la esperanza de la mañana.
- En Pascua, con la Iglesia.
Oración con el Salmo 30
Escrita para esta página:
Señor, te ensalzo porque me escuchaste y me sanaste.
Cuando lloraba, estabas conmigo; y trajiste la alegría con la mañana.
Cambia también ahora mi llanto en alegría,
y que te alabe por siempre. Amén.
Preguntas frecuentes
¿El Salmo 30 es el mismo que el Salmo 29?
Sí. Las Biblias católicas antiguas y la liturgia en latín siguen la numeración griega y latina, en la que es el Salmo 29; las Biblias actuales siguen la numeración hebrea, en la que es el 30.
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- En portugués: Salmo 30; en francés: Psaume 30
Fuentes
- Salmo 29 (30): texto latino de la Vulgata Clementina (Wikisource), traducción de esta página.
- Explicación y oración escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.