Salmo 121 católico: «Levanté mis ojos hacia los montes», texto, significado y oración

El Salmo 121 es el salmo del Dios que guarda: «Levanté mis ojos hacia los montes, de donde me vendrá el auxilio. Mi auxilio viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra». Lo cantaban los peregrinos que subían a Jerusalén, y hoy se reza antes de un viaje, por la noche, por los hijos y en todo momento de inseguridad. En las Biblias católicas que siguen la numeración de la Vulgata es el Salmo 120. Aquí tienes el texto completo, lo que significa, cuándo rezarlo y una oración con el Salmo 121.

El Salmo 121 completo

Nuestra traducción del texto latino de la Vulgata, la Biblia de la Iglesia durante siglos:

Levanté mis ojos hacia los montes, de donde me vendrá el auxilio.
Mi auxilio viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
No permita que tu pie vacile, ni se adormezca el que te guarda.
Mira: no dormitará ni dormirá el que guarda a Israel.
El Señor te guarda; el Señor es tu protección a tu mano derecha.
De día el sol no te quemará, ni la luna de noche.
El Señor te guarda de todo mal; guarde el Señor tu alma.
El Señor guarde tu entrada y tu salida, desde ahora y para siempre.

Qué significa el Salmo 121

El Salmo 121 es uno de los quince «cánticos graduales» (Salmos 120-134), que cantaban los peregrinos al subir al Templo de Jerusalén. La palabra clave es «guardar», que se repite seis veces: Dios es el guardián que nunca duerme.

  • «Levanté mis ojos hacia los montes»: el peregrino ve las montañas que tiene que cruzar, llenas de peligros.
  • «Mi auxilio viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra»: la ayuda no viene de los montes ni de nuestras fuerzas, sino del Creador. Con estas palabras comienzan muchas oraciones de la Iglesia.
  • «No dormitará ni dormirá el que guarda a Israel»: Dios vela siempre, también mientras dormimos.
  • «De día el sol no te quemará, ni la luna de noche»: ningún peligro, de día o de noche, queda fuera de su mirada.
  • «El Señor guarde tu entrada y tu salida»: cada partida y cada llegada, toda la vida y la eternidad.

Cuándo rezar el Salmo 121

  • Antes de un viaje: es el salmo tradicional del viajero.
  • Por la noche: «no dormirá el que te guarda».
  • Por los hijos, sobre todo cuando salen de casa. Ver la oración por los hijos.
  • En el miedo o ante una decisión difícil, repitiendo: «Mi auxilio viene del Señor».

Oración con el Salmo 121

Escrita para esta página:

Señor, levanto los ojos hacia ti: mi auxilio viene de ti, que hiciste el cielo y la tierra.
Tú que no duermes, guarda esta noche mi casa y mi familia.
Acompaña a mis hijos donde estén, guarda mi entrada y mi salida,
y libra mi alma de todo mal, hoy y siempre. Amén.

Preguntas frecuentes

¿El Salmo 121 es el mismo que el Salmo 120?

Sí. Las Biblias católicas antiguas y la liturgia en latín siguen la numeración griega y latina, en la que es el Salmo 120; las Biblias actuales siguen la numeración hebrea, en la que es el 121.

¿Qué dicen los versículos 7 y 8 del Salmo 121?

«El Señor te guarda de todo mal; guarde el Señor tu alma. El Señor guarde tu entrada y tu salida, desde ahora y para siempre.» Es la bendición final del salmo, muy usada antes de los viajes y para bendecir a los hijos.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Salmo 120 (121): texto latino de la Vulgata Clementina (Wikisource), traducción de esta página.
  • Explicación y oración escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.