Rezar por los hijos es una de las formas más grandes de amor de un padre y de una madre: es ponerlos cada día en las manos de Dios, que los ama todavía más que nosotros. Aquí tienes una oración por los hijos para cada día, oraciones para su protección, por los hijos adultos, por los que viven lejos, por los que se han alejado de Dios o están en peligro, por su trabajo y sus estudios, y la bendición que los padres pueden darles. Todas están escritas para esta página, salvo los textos bíblicos indicados.
Oración por los hijos para cada día
Señor Jesús, te doy gracias por los hijos que me has confiado.
Son tuyos antes que míos: guárdalos en tu amor.
Dales salud de cuerpo y de alma, un corazón bueno y una fe viva.
Acompáñalos donde yo no puedo llegar,
protégelos del mal y de las malas compañías,
y haz que encuentren su camino y su vocación.
Virgen María, cúbrelos con tu manto; San José, cuídalos como cuidaste a Jesús. Amén.
Jesús mismo bendijo a los niños (Mateo 19,14, traducción de Torres Amat):
Jesús por el contrario les dijo: Dejad en paz a los niños, y no les estorbéis de venir a mí, porque de los que son como ellos, es el reino de los cielos.
Oración por la protección de mis hijos
Padre del cielo, pongo a mis hijos bajo tu protección.
Envía a sus ángeles de la guarda para que los acompañen en todos sus caminos:
en la calle, en la escuela, en el trabajo y en la noche.
Líbralos de accidentes, de la violencia, de las adicciones y de todo peligro del cuerpo y del alma.
Que nada malo los aparte de ti. Amén.
Para pedir la protección de Dios con la Biblia, muchos padres rezan el Salmo 91, cambiando «tú» por el nombre del hijo.
Oración por los hijos adultos
Señor, mis hijos ya son adultos y toman sus propias decisiones.
No puedo protegerlos como cuando eran pequeños, pero puedo confiarlos a ti.
Bendice su trabajo, su matrimonio, sus hijos y sus proyectos.
Dales sabiduría en sus decisiones y paz en sus dificultades,
y enséñame a acompañarlos con respeto, con paciencia y con amor. Amén.
Por los hijos ausentes o que viven lejos
Señor, mi hijo [nombre] está lejos de casa.
Tú estás con él donde yo no puedo estar: cuídalo, aliméntalo y guárdalo.
Que no se sienta solo, que encuentre buenos amigos y que sepa que en casa siempre se le espera.
Y si es tu voluntad, concédenos volver a abrazarnos pronto. Amén.
Por un hijo alejado de Dios o en peligro
Santa Mónica rezó durante más de diecisiete años por su hijo Agustín, que vivía lejos de la fe. Un obispo la consoló diciéndole que no podía perderse el hijo de tantas lágrimas, y Agustín llegó a ser santo y doctor de la Iglesia.
Señor, tú conoces el camino de mi hijo [nombre], que se ha alejado de ti.
No lo juzgo: lo pongo en tu corazón de Buen Pastor, que deja las noventa y nueve ovejas para buscar a la perdida.
Sal a su encuentro, toca su corazón y líbralo de todo lo que le hace daño.
Dame la paciencia y la esperanza de Santa Mónica, y que mi amor nunca se canse. Amén.
Si tu hijo está en riesgo por adicciones, violencia o malas compañías, no reces solo: busca también ayuda de un sacerdote, de un orientador o de un profesional.
Por el trabajo y los estudios de mis hijos
Señor, bendice el estudio y el trabajo de mis hijos.
Dales inteligencia, constancia y honradez;
que encuentren un trabajo digno, que no les falte el pan,
y que en todo lo que hagan busquen el bien de los demás. Amén.
Para los que buscan empleo, ver también la oración para el trabajo.
Al Espíritu Santo por mis hijos
Ven, Espíritu Santo, sobre mis hijos.
Dales tu luz para elegir el bien, tu fuerza para resistir el mal
y tu amor para vivir como hijos de Dios.
Que tus dones, recibidos en el bautismo y en la confirmación, den fruto en su vida. Amén.
Por los hijos y los nietos
Señor, gracias por mis hijos y por mis nietos.
Bendice a cada uno de ellos, a sus familias y a los que todavía han de venir.
Que la fe que recibimos de nuestros padres pase de generación en generación. Amén.
La bendición de los padres
Los padres pueden bendecir a sus hijos cada día, por ejemplo antes de que salgan de casa o antes de dormir. Basta trazar una pequeña cruz en su frente con el pulgar y decir:
Que Dios te bendiga y te guarde, hijo mío. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué santo protege a los hijos?
Santa Mónica, que rezó por la conversión de su hijo Agustín; San José, padre de la Sagrada Familia; y los ángeles de la guarda. Los padres que esperan un hijo se encomiendan a menudo a Santa Ana y a San Gerardo Mayela.
¿Cuál es la mejor oración por un hijo?
La que se reza cada día con fe y con amor. La Iglesia recomienda también ofrecer por los hijos la Misa, el rosario y los sacrificios de cada día.
¿Pueden los padres bendecir a sus hijos?
Sí. Todo bautizado puede bendecir, y los padres de manera particular a sus hijos (Catecismo de la Iglesia Católica, 1669).
Más oraciones en español
- Salmo 128
- Salmo 139 católico
- Oración al ángel de la guarda
- Oración por la familia
- Oración de protección
- Salmo 91 católico
- Oración a San José
- Oración a la Virgen María
- Oración del día
- En portugués: Oração pelos filhos; en inglés: Catholic prayer for children
Fuentes
- Mateo 19,14: Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia (1825), dominio público.
- San Agustín, Confesiones, libro III, 12 (Santa Mónica); Catecismo de la Iglesia Católica, 1669.
- Oraciones escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.