Salmo 37: «Deléitate en el Señor, y él te dará lo que pide tu corazón», texto y significado

El Salmo 37 es un consejo de sabiduría para quien ve prosperar a los malvados: «No te irrites a causa de los malvados… Deléitate en el Señor, y él te dará lo que pide tu corazón». Un anciano («fui joven, y ya soy viejo») enseña a no envidiar, a esperar en Dios y a seguir haciendo el bien. En las Biblias católicas que siguen la numeración de la Vulgata es el Salmo 36. Aquí tienes el texto completo, lo que significa y una oración.

El Salmo 37 completo

Nuestra traducción del texto latino de la Vulgata, la Biblia de la Iglesia durante siglos:

No te irrites a causa de los malvados, ni envidies a los que hacen la iniquidad;
porque pronto se secarán como el heno, y caerán enseguida como la hierba verde.
Espera en el Señor y haz el bien; habita la tierra, y te alimentarás de sus riquezas.
Deléitate en el Señor, y él te dará lo que pide tu corazón.
Descubre al Señor tu camino, espera en él, y él actuará.
Hará brillar tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.
Sométete al Señor y ruégale. No envidies al que prospera en su camino, al hombre que comete injusticias.
Deja la ira y abandona el furor; no te irrites hasta hacer el mal.
Porque los malvados serán exterminados; pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra.
Un poco más, y el pecador ya no existirá; buscarás su lugar, y no lo encontrarás.
Pero los mansos heredarán la tierra, y se deleitarán en abundancia de paz.
El pecador acecha al justo, y rechina contra él sus dientes.
Pero el Señor se reirá de él, porque ve que llega su día.
Los pecadores desenvainaron la espada, tensaron su arco, para derribar al pobre y al necesitado, para matar a los rectos de corazón.
Su espada entrará en su propio corazón, y su arco se quebrará.
Más vale lo poco del justo que las muchas riquezas de los pecadores;
porque los brazos de los pecadores serán quebrados, pero el Señor sostiene a los justos.
El Señor conoce los días de los íntegros, y su herencia durará para siempre.
No serán confundidos en el tiempo malo, y en los días de hambre serán saciados;
porque los pecadores perecerán. Y los enemigos del Señor, apenas sean honrados y exaltados, se desvanecerán como el humo.
El pecador pide prestado y no paga; pero el justo se compadece y da;
porque los que lo bendicen heredarán la tierra, y los que lo maldicen perecerán.
El Señor dirige los pasos del hombre, y se complace en su camino.
Cuando caiga, no quedará postrado, porque el Señor pone debajo su mano.
Fui joven, y ya soy viejo; y no he visto al justo abandonado, ni a su descendencia mendigando el pan.
Todo el día se compadece y presta, y su descendencia será bendecida.
Apártate del mal y haz el bien, y habitarás por los siglos de los siglos;
porque el Señor ama la justicia, y no abandona a sus santos: serán guardados para siempre. Los injustos serán castigados, y la descendencia de los impíos perecerá.
Pero los justos heredarán la tierra, y habitarán en ella por los siglos de los siglos.
La boca del justo meditará la sabiduría, y su lengua hablará lo que es recto.
La ley de su Dios está en su corazón, y sus pasos no vacilarán.
El pecador observa al justo y busca darle muerte.
Pero el Señor no lo abandonará en sus manos, ni lo condenará cuando sea juzgado.
Espera en el Señor y guarda su camino, y él te exaltará para que poseas la tierra en herencia: cuando perezcan los pecadores, lo verás.
Vi al impío muy encumbrado, elevado como los cedros del Líbano;
pasé, y ya no estaba; lo busqué, y no se halló su lugar.
Guarda la inocencia y mira la rectitud, porque el hombre pacífico tendrá descendencia.
Pero los injustos perecerán todos juntos; la descendencia de los impíos se extinguirá.
La salvación de los justos viene del Señor; él es su protector en el tiempo de la angustia.
El Señor los ayudará y los librará; los arrancará de los pecadores y los salvará, porque esperaron en él.

Qué significa el Salmo 37

  • «No te irrites a causa de los malvados»: la tentación no es solo hacer el mal, sino envidiar a quien lo hace y le va bien. Su éxito es pasajero, como el heno que se seca.
  • «Deléitate en el Señor, y él te dará lo que pide tu corazón»: el versículo más conocido. Quien busca su alegría en Dios aprende a desear lo que Dios quiere darle.
  • «Descubre al Señor tu camino, espera en él, y él actuará»: abrir a Dios nuestros planes y dejarle actuar. Las Biblias traducidas del hebreo dicen «encomienda al Señor tu camino».
  • «Los mansos heredarán la tierra»: Jesús retomó estas palabras en las Bienaventuranzas (Mateo 5).
  • «Cuando caiga, no quedará postrado, porque el Señor pone debajo su mano»: el justo también cae, pero Dios lo sostiene.
  • «No he visto al justo abandonado, ni a su descendencia mendigando el pan»: la experiencia de un anciano que ha visto la fidelidad de Dios a lo largo de la vida.

Cuándo rezar el Salmo 37

  • Cuando la injusticia o la envidia quitan la paz. Ver la oración para la ansiedad.
  • Antes de un proyecto o una decisión, abriendo a Dios nuestro camino.
  • En la necesidad económica, confiando en que Dios no abandona al justo. Ver la oración a la Divina Providencia.
  • En la vejez, dando gracias por la fidelidad de Dios.

Oración con el Salmo 37

Escrita para esta página:

Señor, quita de mi corazón la envidia y la ira.
Quiero deleitarme en ti: dame lo que mi corazón pide, si es según tu voluntad.
Te descubro mi camino; espero en ti, y tú actuarás.
Cuando caiga, pon tu mano debajo de mí. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Por qué algunas Biblias lo llaman Salmo 36?

Porque las Biblias católicas antiguas y la liturgia en latín siguen la numeración griega y latina, en la que este salmo es el 36; las Biblias actuales siguen la numeración hebrea, en la que es el 37. Es el mismo texto. Atención: en esas Biblias antiguas, el «Salmo 37» es otro salmo (el 38 de la numeración actual).

¿Qué significa «deléitate en el Señor»?

Buscar en Dios la propia alegría. No es la promesa de conseguir cualquier cosa, sino la de que el corazón que se alegra en Dios aprende a desear lo que él quiere darle, y eso lo recibe.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Salmo 36 (37): texto latino de la Vulgata Clementina (Wikisource), traducción de esta página.
  • Mateo 5 (Bienaventuranzas).
  • Explicación y oración escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.