Salmo 25: «A ti, Señor, he levantado mi alma», el salmo del Adviento, texto y significado

El Salmo 25 es la oración de quien busca el camino de Dios: «A ti, Señor, he levantado mi alma… Muéstrame, Señor, tus caminos, y enséñame tus sendas». Con sus primeras palabras en latín, Ad te levavi, empieza cada año el canto de entrada del primer domingo de Adviento: el año litúrgico abre levantando el alma hacia Dios. En las Biblias católicas que siguen la numeración de la Vulgata es el Salmo 24. Aquí tienes el texto completo, lo que significa y una oración.

El Salmo 25 completo

Nuestra traducción del texto latino de la Vulgata, la Biblia de la Iglesia durante siglos:

A ti, Señor, he levantado mi alma:
Dios mío, en ti confío; no quede yo avergonzado.
Ni se burlen de mí mis enemigos; porque ninguno de los que esperan en ti quedará confundido.
Queden confundidos todos los que obran la iniquidad sin motivo. Muéstrame, Señor, tus caminos, y enséñame tus sendas.
Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios mi salvador, y en ti he esperado todo el día.
Acuérdate, Señor, de tus misericordias, y de tus bondades, que existen desde siempre.
No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis ignorancias. Según tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, Señor.
Bueno y recto es el Señor; por eso dará la ley a los que se extravían en el camino.
Guiará a los mansos en la justicia; enseñará a los humildes sus caminos.
Todos los caminos del Señor son misericordia y verdad, para los que buscan su alianza y sus testimonios.
Por tu nombre, Señor, perdonarás mi pecado, porque es grande.
¿Quién es el hombre que teme al Señor? Él le señalará el camino que ha de escoger.
Su alma morará en la prosperidad, y su descendencia heredará la tierra.
El Señor es firmeza para los que lo temen, y les dará a conocer su alianza.
Mis ojos están siempre vueltos al Señor, porque él sacará mis pies del lazo.
Mírame y ten piedad de mí, porque estoy solo y soy pobre.
Las angustias de mi corazón se han multiplicado: sácame de mis necesidades.
Mira mi humillación y mi trabajo, y perdona todos mis pecados.
Mira a mis enemigos, porque se han multiplicado, y me odian con odio injusto.
Guarda mi alma y líbrame: no quede yo avergonzado, porque he esperado en ti.
Los inocentes y los rectos se han unido a mí, porque he esperado en ti.
Libra, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.

Qué significa el Salmo 25

  • «A ti, Señor, he levantado mi alma»: la oración es levantar el corazón hacia Dios, como en el «Levantemos el corazón» de la Misa.
  • «Muéstrame, Señor, tus caminos, y enséñame tus sendas»: la petición central. El salmista no pide éxito, sino saber por dónde ir.
  • «No te acuerdes de los pecados de mi juventud»: pide perdón también por las faltas lejanas, y que Dios se acuerde de él: «según tu misericordia acuérdate de mí».
  • «Todos los caminos del Señor son misericordia y verdad»: aunque no entendamos, el camino de Dios es siempre bueno.
  • «Mírame y ten piedad de mí, porque estoy solo y soy pobre»: la oración de quien se siente solo.
  • Un salmo alfabético: en hebreo, cada versículo empieza por una letra del alfabeto.

Cuándo rezar el Salmo 25

  • En Adviento, desde el primer domingo, que empieza el 29 de noviembre de 2026.
  • Antes de una decisión, pidiendo luz: «muéstrame tus caminos».
  • En la soledad, con el versículo «estoy solo y soy pobre».
  • En Cuaresma: es el salmo responsorial del primer domingo de Cuaresma del ciclo B (14 de febrero de 2027).

Oración con el Salmo 25

Escrita para esta página:

A ti, Señor, levanto mi alma: en ti confío.
Muéstrame tus caminos y enséñame tus sendas; guíame en tu verdad.
No te acuerdes de mis pecados, sino acuérdate de mí según tu misericordia.
Mírame y ten piedad de mí cuando me sienta solo,
y guarda mi alma, porque he esperado en ti. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Por qué algunas Biblias lo llaman Salmo 24?

Porque las Biblias católicas antiguas y la liturgia en latín siguen la numeración griega y latina, en la que este salmo es el 24; las Biblias actuales siguen la numeración hebrea, en la que es el 25. Es el mismo texto. Atención: en esas Biblias antiguas, el «Salmo 25» es otro salmo (el 26 de la numeración actual).

¿Por qué el Salmo 25 es el salmo del Adviento?

Porque sus primeras palabras, «A ti, Señor, he levantado mi alma» (Ad te levavi animam meam), son desde hace siglos el canto de entrada del primer domingo de Adviento, con el que comienza el año litúrgico.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Salmo 24 (25): texto latino de la Vulgata Clementina (Wikisource), traducción de esta página.
  • Misal Romano, antífona de entrada del I domingo de Adviento; Leccionario, I domingo de Cuaresma (ciclo B).
  • Explicación y oración escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.