La Salve: oración completa «Dios te salve, Reina y Madre», en latín y su significado

La Salve es la antigua oración a la Virgen María, Madre de misericordia, que se reza al final del Rosario: «Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra». Nació en la Edad Media como himno latino, la Salve Regina, y los monjes la siguen cantando al terminar el día. Aquí tienes el texto completo, la versión latina, el significado de cada frase, su historia y cuándo se reza.

La oración de la Salve

Texto del Catecismo de Gaspar Astete (1599):

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nos, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Cómo se reza hoy. Es igual; hoy se dice «Ruega por nosotros», en lugar del antiguo «Ruega por nos», y muchos dicen «Dios te salve, Reina y Madre de misericordia» de corrido. Para imprimirla, usa el botón «Print» al principio de esta página.

La Salve Regina en latín

Salve, Regína,
Mater misericórdiæ
vita, dulcédo et spes nostra, salve.
Ad te clamámus,
éxsules filii Evæ,
Ad te suspirámus geméntes et flentes
in hac lacrimárum valle.
Eia ergo, advocáta nostra,
illos tuos misericórdes óculos
ad nos convérte.
Et Iesum, benedíctum fructum
ventris tui,
nobis, post hoc exsílium osténde.
O clemens, o pia, o dulcis Virgo María.

El significado de cada frase

  • «Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra»: María nos da a Jesús, que es la misericordia, la vida y la esperanza; por eso la llamamos así.
  • «Los desterrados hijos de Eva»: después del pecado original, la humanidad vive como desterrada, lejos del paraíso; la tierra es un lugar de paso.
  • «En este valle de lágrimas»: los dolores de esta vida, que llevamos a María como hijos a su madre.
  • «Ea, pues, Señora, abogada nuestra»: «Ea» es una invitación («¡vamos!»); María es la abogada que intercede por nosotros ante su Hijo.
  • «Después de este destierro muéstranos a Jesús»: pedimos que, al final de la vida, nos lleve a Jesús en el cielo.
  • «¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!»: tres exclamaciones de cariño que cierran el himno.

Su historia

La Salve Regina se compuso en el siglo XI; suele atribuirse al monje benedictino Hermann de Reichenau, y una tradición antigua relaciona las tres invocaciones finales con san Bernardo. Desde el siglo XII los monjes de Cluny y del Císter la cantaban cada día, y los dominicos la cantaban en procesión al final de la jornada. En España y América se hizo tan popular que «la Salve» se convirtió en el nombre de muchos cantos y celebraciones marianas. Es una de las cuatro antífonas marianas que la Iglesia canta en las Completas, la oración antes de dormir.

Cuándo se reza la Salve

  • Al final del Rosario, después del quinto misterio: ver Santo Rosario de hoy.
  • Por la noche, en las Completas, fuera del tiempo pascual (en Pascua se canta el Regina Coeli).
  • En cualquier necesidad, como oración de confianza en la Virgen.

Preguntas frecuentes

¿La Salve termina en «Virgen María» o en «promesas de Cristo»?

El himno termina en «dulce Virgen María». El versículo «Ruega por nosotros, santa Madre de Dios» y la respuesta «para que seamos dignos de las promesas de Cristo» se añaden al rezarla al final del Rosario.

¿Cuál es la diferencia entre la Salve y el Ave María?

El Ave María está hecho con palabras del Evangelio y se repite en cada misterio; la Salve es un himno de la Iglesia que se reza una vez al final.

Más oraciones en español

Fuentes

  • La Salve: Gaspar Astete, Catecismo de la doctrina cristiana (1599).
  • Texto latino: Salve Regina (Wikisource latina).
  • Página preparada por el seminarista Giuseppe para biddingprayers.com.