Salmo 95: «Venid, alegrémonos en el Señor», el invitatorio, texto y significado

El Salmo 95 es la invitación a la alabanza con la que la Iglesia empieza cada día: «Venid, alegrémonos en el Señor; aclamemos a Dios, nuestro salvador». Por eso se llama el «invitatorio». Pero tiene también una advertencia que vale para cada mañana: «Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones». En las Biblias católicas que siguen la numeración de la Vulgata es el Salmo 94. Aquí tienes el texto completo, lo que significa y una oración.

El Salmo 95 completo

Nuestra traducción del texto latino de la Vulgata, la Biblia de la Iglesia durante siglos:

Venid, alegrémonos en el Señor; aclamemos a Dios, nuestro salvador;
presentémonos ante él con acción de gracias, y aclamémoslo con salmos:
porque el Señor es un Dios grande, y un rey grande sobre todos los dioses.
Porque en su mano están todos los confines de la tierra, y suyas son las alturas de los montes;
porque suyo es el mar, y él lo hizo, y sus manos formaron la tierra seca.
Venid, adoremos y postrémonos, lloremos ante el Señor que nos hizo:
porque él es el Señor nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto y las ovejas de su mano.
Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones,
como en la provocación, como en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres: me pusieron a prueba, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años me disgustó aquella generación, y dije: Siempre andan errados en su corazón.
Y ellos no conocieron mis caminos: por eso juré en mi ira: No entrarán en mi descanso.

Qué significa el Salmo 95

  • «Venid, alegrémonos en el Señor»: el salmo invita a toda la comunidad a la alabanza.
  • «En su mano están todos los confines de la tierra… suyo es el mar, y él lo hizo»: Dios es el creador de todo.
  • «Venid, adoremos y postrémonos»: de la alegría se pasa a la adoración, con el cuerpo.
  • «Nosotros el pueblo de su pasto y las ovejas de su mano»: Dios es nuestro pastor, como en el Salmo 23.
  • «Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones»: el recuerdo de Israel en el desierto, que murmuró contra Dios en Masá y Meribá (Éxodo 17,1-7). La Carta a los Hebreos (3,7–4,11) comenta este «hoy»: cada día es una nueva ocasión para escuchar a Dios.

Cuándo rezar el Salmo 95

  • Al comenzar el día: es el salmo con el que empieza la Liturgia de las Horas. Ver la oración de la mañana.
  • Antes de leer la Biblia, con el versículo «Si hoy escucháis su voz».
  • En Cuaresma: es el salmo responsorial del tercer domingo de Cuaresma en el ciclo A.

Oración con el Salmo 95

Escrita para esta página:

Señor, vengo a alegrarme en ti y a darte gracias.
Tú eres mi creador y mi pastor; yo soy oveja de tu mano.
Hoy quiero escuchar tu voz: no dejes que mi corazón se endurezca.
Haz que entre un día en tu descanso. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Por qué algunas Biblias lo llaman Salmo 94?

Porque las Biblias católicas antiguas y la liturgia en latín siguen la numeración griega y latina, en la que este salmo es el 94; las Biblias actuales siguen la numeración hebrea, en la que es el 95. Es el mismo texto. Atención: en esas Biblias antiguas, el «Salmo 95» es otro salmo (el 96 de la numeración actual).

¿Qué es el invitatorio?

Es el salmo con el que comienza cada día la Liturgia de las Horas: normalmente el Salmo 95, con una antífona que cambia según el día y la fiesta.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Salmo 94 (95): texto latino de la Vulgata Clementina (Wikisource), traducción de esta página.
  • Éxodo 17,1-7; Hebreos 3,7–4,11; Liturgia de las Horas, invitatorio.
  • Explicación y oración escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.