Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es una de las advocaciones más queridas de la Virgen María, y su novena se reza cada semana en miles de parroquias. La devoción nace de un pequeño icono bizantino conservado en Roma, en el que el Niño Jesús corre hacia su madre al ver los instrumentos de su Pasión. Aquí tienes la oración tradicional a la Virgen del Perpetuo Socorro, la novena con una meditación sobre el icono para cada uno de los nueve días, el acto de consagración y su fiesta, el 27 de junio.
Oración a la Virgen del Perpetuo Socorro
La oración tradicional de la novena, que se reza cada día (traducción nuestra del devocionario With God, 1911):
Virgen del Perpetuo Socorro, muestra que eres de verdad nuestra Madre, y alcánzame la gracia que deseo (aquí se pide la gracia) y la gracia de usarla para la gloria de Dios y la salvación de mi alma.
Glorioso San Alfonso, que por tu confianza en la Santísima Virgen obtuviste de ella tantos favores, y que con tus escritos nos has mostrado las gracias que Dios nos concede por las manos de María: alcánzame una grandísima confianza en nuestra buena Madre del Perpetuo Socorro, y pídele que me conceda el favor que pido a su poder y a su bondad maternal.
Padre eterno, en el nombre de Jesús, y por la intercesión de nuestra Madre del Perpetuo Socorro y de San Alfonso, te ruego que me escuches y me concedas lo que te pido, si es para tu mayor gloria y el bien de mi alma. Amén.
Jaculatoria: «Madre del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros».
Cómo rezar la novena
- Señal de la cruz y un acto de contrición.
- La meditación del día, aquí abajo.
- Tres avemarías.
- La oración a la Virgen del Perpetuo Socorro, pidiendo la gracia que necesitas.
Se puede empezar cualquier día; para la fiesta, del 18 al 26 de junio.
Los nueve días
Día 1: El icono del Perpetuo Socorro
El icono está pintado sobre madera al estilo bizantino, probablemente en la isla de Creta, y llegó a Roma hacia 1499. Durante tres siglos fue venerado en la iglesia de San Mateo; cuando esa iglesia fue destruida en 1798 quedó casi olvidado. En 1866 el beato Pío IX lo confió a los redentoristas con el encargo de darlo a conocer en todo el mundo. Hoy está sobre el altar de la iglesia de San Alfonso, en Roma.
Para meditar: Dios no olvida lo que está escondido. Pide a María que saque a la luz lo que en tu vida se ha olvidado o perdido.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 2: Los ojos de María
María no mira a su Hijo: nos mira a nosotros. Su rostro es sereno pero serio, como si conociera nuestras penas y quisiera que se las lleváramos.
Para meditar: Deja que María te mire tal como estás hoy. Dile con sencillez lo que necesitas.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 3: El Niño que corre hacia su madre
El Niño Jesús se ha vuelto para mirar a un ángel que lleva la cruz. Con la prisa por llegar a su madre, se le ha soltado una sandalia, que cuelga de una correa. Se agarra con las dos manos a la mano de María.
Para meditar: También el Hijo de Dios, de niño, corrió hacia su madre cuando tuvo miedo. Corre hacia ella con tus miedos.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 4: Los arcángeles y la Pasión
A la izquierda, San Miguel lleva la lanza, la esponja y el vaso de vinagre; a la derecha, San Gabriel lleva la cruz y los clavos. Los ángeles traen los instrumentos de la Pasión, pero los sostienen con las manos cubiertas, como cosas santas.
Para meditar: Nuestros sufrimientos, unidos a los de Cristo, pueden volverse santos. Pide la gracia de llevar tu cruz con él.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 5: La mano de María
María sostiene al Niño con el brazo izquierdo, y su mano derecha toma las manos del Niño y a la vez lo señala. Es el gesto de la Hodegetria, «la que muestra el camino».
Para meditar: María siempre señala a Jesús. Pídele que te lleve a él en esta necesidad.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 6: La estrella del velo
En el velo de María, sobre la frente, brilla una estrella. Los cristianos la llaman desde antiguo Estrella del mar, la estrella que miran los marineros en la tormenta.
Para meditar: En cada tormenta, «mira la estrella, invoca a María», como enseñaba san Bernardo.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 7: Las letras del icono
Unas letras griegas nombran a cada figura: MP ΘΥ, «Madre de Dios»; IC XC, «Jesucristo»; y los nombres de los arcángeles Miguel y Gabriel. El título más grande de María es el que proclamó el Concilio de Éfeso: Madre de Dios.
Para meditar: El Hijo de Dios es hijo de María y hermano nuestro. Da gracias a Dios porque nos dio a su propia madre.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 8: El fondo de oro
Las figuras están sobre un fondo de oro, el color del cielo y de la gloria de Dios. La escena de miedo y de sufrimiento está rodeada de luz eterna.
Para meditar: Pase lo que pase, todo sucede dentro de la gloria y del amor de Dios. Pide la esperanza.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Día 9: El socorro perpetuo
«Perpetuo» quiere decir siempre. La ayuda de María no es para un momento, sino para todos los días de nuestra vida y para la hora de la muerte.
Para meditar: Confía toda tu vida a María con el acto de consagración, y dale gracias de antemano por su ayuda.
Reza tres avemarías y la oración de la novena.
Consagración a la Virgen del Perpetuo Socorro
Santísima Virgen María, Madre de Dios, a quien me gusta honrar con el hermoso título de Madre del Perpetuo Socorro: yo, N., aunque indigno de ser tu servidor, movido por tu admirable compasión y por mi deseo de servirte, te elijo hoy, en presencia de mi ángel de la guarda y de toda la corte celestial, por mi reina, abogada y madre; y propongo firmemente amarte y servirte siempre en adelante, y hacer todo lo que pueda para que otros te amen y te sirvan también. Te suplico, Madre de Dios, y Madre mía compasivísima y amorosísima, por la sangre que tu Hijo derramó por mí, que me recibas en el número de tus servidores, para ser tu hijo y servidor para siempre. Ayúdame en mis pensamientos, palabras y acciones en cada momento de mi vida, para que todo se dirija a la mayor gloria de mi Dios; y por tu poderosísima intercesión, que nunca más ofenda a mi amado Jesús, sino que lo glorifique y lo ame en la tierra, y lo goce y lo alabe para siempre en el cielo. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es la fiesta de la Virgen del Perpetuo Socorro?
El 27 de junio.
¿Qué es la novena perpetua?
La costumbre de muchas parroquias, sobre todo de los redentoristas, de rezar la novena a la Virgen del Perpetuo Socorro cada semana, normalmente el miércoles, sin interrupción.
¿Por qué al Niño se le cae una sandalia?
Porque ha corrido asustado hacia su madre al ver la cruz y los clavos. Es el detalle más tierno del icono: el miedo del Niño y el refugio en María.
Más oraciones en español
- Oración a la Virgen María
- Santo Rosario de hoy
- Novena a la Virgen Desatanudos
- Oración a la Virgen de Guadalupe
- La Salve
- En inglés: Mother of Perpetual Help novena; en portugués: Nossa Senhora do Perpétuo Socorro
Fuentes
- Oración de la novena y consagración: traducción nuestra de F. X. Lasance, With God (1911), Devotions to the Blessed Virgin Mary, dominio público.
- San Bernardo de Claraval, Homilías en alabanza de la Virgen Madre, 2,17.
- Meditaciones escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.