Letanías de la humildad: texto completo, quién las escribió y cómo rezarlas

Las letanías de la humildad son una de las oraciones más exigentes que puede rezar un cristiano: piden a Jesús, «manso y humilde de corazón», que nos libre del deseo de ser alabados y del miedo a ser humillados, y que nos dé la gracia de alegrarnos cuando otros son preferidos. Suelen atribuirse al cardenal español Rafael Merry del Val, que las rezaba cada día, pero ya estaban impresas décadas antes. Aquí tienes el texto completo, su verdadera historia, lo que significan y cómo rezarlas.

Letanías de la humildad

Nuestra traducción, línea por línea, del texto publicado en el Little Manual of Novices (Nueva York, 1880):

¡Oh Jesús, manso y humilde de corazón!
Jesús, escúchame.
Del deseo de ser estimado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser amado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser buscado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser honrado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser alabado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser preferido, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser consultado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser aprobado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser tenido en cuenta, líbrame, Jesús.
Del temor de ser humillado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser despreciado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser rechazado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser calumniado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser olvidado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser ridiculizado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser injuriado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser sospechado, líbrame, Jesús.
Que los demás sean más amados que yo, Jesús, dame la gracia de desearlo.
Que los demás sean más estimados que yo, Jesús, dame la gracia de desearlo.
Que los demás crezcan en la opinión del mundo y yo disminuya, Jesús, dame la gracia de desearlo.
Que los demás sean empleados y yo dejado de lado, Jesús, dame la gracia de desearlo.
Que los demás sean alabados y yo olvidado, Jesús, dame la gracia de desearlo.
Que los demás sean preferidos a mí en todo, Jesús, dame la gracia de desearlo.
Que los demás sean más santos que yo, con tal que yo sea todo lo santo que pueda, Jesús, dame la gracia de desearlo.

¿Quién escribió las letanías de la humildad?

Se atribuyen al cardenal Rafael Merry del Val (1865-1930), de familia diplomática española, secretario de Estado del papa san Pío X y conocido por su humildad y por su cuidado de los muchachos pobres del barrio romano del Trastévere; se dice que las rezaba todos los días después de la Misa. Pero las letanías son más antiguas: una «letanía para obtener la santa humildad» ya circulaba en inglés en 1867, y el texto de arriba se publicó en 1880, traducido de un manual francés, cuando Merry del Val era un adolescente. El autor original es desconocido. La versión más difundida hoy sigue de cerca el texto de 1880, con algunas frases añadidas.

Qué significan

  • «Del deseo de ser estimado… líbrame, Jesús»: la primera parte pide libertad frente a la necesidad de aprobación, de elogios y de atención.
  • «Del temor de ser humillado… líbrame, Jesús»: la segunda pide libertad frente al miedo a la crítica, al olvido y a la injusticia.
  • «Que los demás sean más amados que yo… dame la gracia de desearlo»: la tercera es la más difícil: pedir la gracia de desear el bien de los demás, aunque eso signifique quedar en segundo plano.
  • La última frase muestra que la humildad no es falta de ambición: «con tal que yo sea todo lo santo que pueda». No se renuncia a la santidad, solo a la comparación.

Jesús dijo: «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mateo 11,29). La humildad, enseñaba santa Teresa de Jesús, es andar en verdad: reconocer el bien que Dios nos ha dado sin apropiárnoslo.

Cómo rezarlas

  • Despacio, dejando que cada frase toque un punto concreto de la vida: el trabajo, la familia, las redes sociales.
  • Una vez al día, por ejemplo después de la comunión o por la noche, o durante un tiempo, como una novena de humildad.
  • Cuando aparecen la envidia o la vanidad, rezando solo una o dos líneas.
  • Antes de confesarse, como examen sobre el orgullo. Ver el acto de contrición.

Preguntas frecuentes

¿Por qué las letanías de la humildad son tan difíciles?

Porque piden lo contrario de lo que deseamos por naturaleza. Muchos santos decían que rezarlas sinceramente ya es un acto de humildad, aunque todavía no sintamos lo que piden.

¿Son una oración oficial de la Iglesia?

No son una letanía litúrgica, como las de la Virgen o de san José, pero son una oración de devoción muy recomendada por los directores espirituales.

¿Quién fue el cardenal Merry del Val?

Rafael Merry del Val (1865-1930), nacido en Londres de padre español, fue uno de los cardenales más jóvenes de la historia y secretario de Estado de san Pío X. Su causa de beatificación está abierta.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Little Manual of Novices, by the author of «Golden Sands» (Nueva York, 1880), Litany of Humility; traducción española de esta página.
  • Mateo 11,29; santa Teresa de Jesús, Moradas del castillo interior, VI, 10.
  • Página preparada por el seminarista Giuseppe para biddingprayers.com.