La Magnífica: la oración del Magníficat completa, en español y en latín

«La Magnífica» es el nombre popular del Magníficat, el canto de alabanza que la Virgen María pronunció al visitar a su prima Isabel (Lucas 1, 46-55): «Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador». En México y en otros países se reza como oración de confianza y de protección. Aquí tienes el texto completo en español y en latín, su significado verso por verso, cuándo lo reza la Iglesia y cómo rezarlo con fe.

La Magnífica: texto completo

En la traducción española de Félix Torres Amat (1825):

Mi alma glorifica al Señor;
y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío.
Porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava: por tanto ya desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
Porque ha hecho en mí cosas grandes aquel que es todopoderoso, cuyo nombre es santo;
y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen.
Hizo alarde del poder de su brazo: deshizo las miras del corazón de los soberbios.
Derribó del solio a los poderosos, y ensalzó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos, y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia, acogió a Israel su siervo;
según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia por los siglos de los siglos.

Al rezarla como oración se termina con el Gloria:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

El Magníficat en latín

Magníficat ánima mea Dóminum,
et exsultávit spíritus meus
in Deo, salutári meo,
quia respéxit humilitatem
ancíllae suae.
Ecce enim ex hoc beátam
me dicent omnes generatiónes,
quia fecit mihi magna,
qui potens est,
et sanctum nomen eius,
et misericórdia eius in progénies
et progénies timéntibus eum.
Fecit poténtiam in bráchio suo,
dispérsit supérbos mente cordis sui;
depósuit poténtes de sede
et exaltávit húmiles;
esuriéntes implévit bonis
et dívites dimísit inánes.
Suscépit Ísrael púerum suum,
recordátus misericórdiae suæ,
sicut locútus est ad patres nostros,
Ábraham et sémini eius in sæcula.

Glória Patri et Fílio
et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio,
et nunc et semper,
et in sǽcula sæculórum.
Amen.

Qué significa, verso por verso

  • «Mi alma glorifica al Señor»: en latín Magnificat, «engrandece». De esta primera palabra viene el nombre de la oración. María no habla de sí misma, sino de lo grande que es Dios.
  • «Ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava»: Dios se fija en los pequeños. María se sabe pobre y por eso puede recibirlo todo.
  • «Me llamarán bienaventurada todas las generaciones»: una profecía que se cumple cada vez que alguien reza el Avemaría.
  • «Ha hecho en mí cosas grandes»: la Encarnación, que el Hijo de Dios se haga hombre en su seno.
  • «Derribó del solio a los poderosos, y ensalzó a los humildes»: Dios invierte las seguridades del mundo; los que se creen fuertes caen y los pequeños son levantados.
  • «Colmó de bienes a los hambrientos»: la misericordia de Dios llega primero a los que tienen necesidad.
  • «Según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham»: en Jesús se cumple todo lo que Dios había prometido a Israel.

El canto está tejido con frases del Antiguo Testamento, sobre todo del cántico de Ana, la madre de Samuel (1 Samuel 2, 1-10).

¿Por qué se dice que La Magnífica es poderosa?

Porque es Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo en labios de la Madre de Jesús, y porque proclama que Dios derriba a los soberbios y protege a los humildes. Muchas personas la rezan cuando tienen miedo, en peligro o ante una injusticia. Su fuerza no está en las palabras como si fueran una fórmula, sino en la fe con que se reza: es una oración de alabanza y de confianza en Dios.

Cuándo se reza

  • Cada tarde, en las Vísperas. La Iglesia canta el Magníficat todos los días en la oración de la tarde de la Liturgia de las Horas.
  • En la fiesta de la Visitación (31 de mayo), cuando se lee el pasaje en la Misa.
  • En las fiestas de la Virgen y en el mes de mayo.
  • En la oración personal, sobre todo para dar gracias o en momentos de miedo.

Oración después de La Magnífica

Escrita para esta página:

Virgen María, que cantaste las grandezas de Dios,
enséñame a reconocer lo que el Señor ha hecho en mi vida y a darle gracias.
Pon tu humildad en mi corazón, defiéndeme del orgullo y de todo mal,
y llévame a confiar, como tú, en que para Dios nada es imposible. Amén.

Preguntas frecuentes

¿La Magnífica y el Magníficat son lo mismo?

Sí. «La Magnífica» es el nombre popular, sobre todo en México, del Magníficat de la Virgen María.

¿Dónde está La Magnífica en la Biblia?

En el Evangelio de San Lucas, capítulo 1, versículos 46 a 55.

¿Se puede rezar todos los días?

Sí, y es lo que hace la Iglesia en las Vísperas. Muchas personas la rezan cada tarde.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Lucas 1, 46-55: Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia (1825), Wikisource, dominio público; texto latino de la Vulgata.
  • 1 Samuel 2, 1-10.
  • Página preparada por el seminarista Giuseppe para biddingprayers.com.