Oración de la noche: oración católica para dormir en paz y una para cada día

La oración de la noche es el momento de terminar el día con Dios: darle gracias por lo vivido, pedir perdón por lo que hicimos mal y ponernos en sus manos antes de dormir. Aquí tienes la oración de la noche de hoy (cambia cada día de la semana), una oración para dormir en paz, un breve examen de conciencia, el acto de contrición, la oración al ángel de la guarda y una oración de la noche para niños. Todas, salvo las tradicionales indicadas, están escritas para esta página.

Oración de hoy, lunes

Señor, gracias por este primer día de la semana. Bendice el trabajo que empecé, perdona mis impaciencias y dame descanso para seguir mañana con fuerzas renovadas. Amén.

Oración de la noche para dormir en paz

Señor, el día termina y vuelvo a ti.
Gracias por todo lo bueno que me diste hoy, aunque no siempre lo supe ver.
Perdóname lo que hice mal, lo que dije sin amor y el bien que dejé de hacer.
Pongo en tus manos lo que me preocupa: lo que no pude resolver hoy, lo dejo contigo esta noche.
Cuida a mi familia, a los enfermos y a los que no tienen dónde dormir.
Dame un sueño tranquilo y despiértame mañana con ganas de servirte.
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Amén.

Las últimas palabras son las de Jesús en la cruz (Lucas 23, 46), que la Iglesia repite cada noche en las Completas.

Examen de conciencia antes de dormir

Cinco minutos, en silencio, antes de la oración final:

  1. Gracias. Recuerda tres cosas buenas del día y da gracias a Dios por ellas.
  2. Luz. Pide al Espíritu Santo que te ayude a ver el día como lo ve Dios.
  3. Repaso. Recorre el día desde la mañana: ¿dónde estuvo Dios? ¿Dónde lo dejé de lado?
  4. Perdón. Pide perdón por tus faltas con el acto de contrición.
  5. Mañana. Propón una cosa concreta para mejorar mañana y ponla en manos de Dios.

Acto de contrición

Forma tradicional, del catecismo del padre Astete:

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y Redentor mío: a mí me pesa de todo corazón de haberos ofendido, por ser vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas; y propongo firmemente de nunca más pecar, de confesarme, de cumplir la penitencia que me fuere impuesta y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; ofrézcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y confío en vuestra divina bondad y misericordia infinita, me los perdonaréis por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.

Oración al ángel de la guarda

La oración tradicional que muchos aprendimos de niños:

Ángel de mi guarda, dulce compañía,
no me desampares ni de noche ni de día.

Bajo tu amparo

La oración a la Virgen más antigua que se conoce (siglo III), en nuestra traducción del latín Sub tuum praesidium:

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;
no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos siempre de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.

Una oración de la noche para cada día de la semana

El recuadro del comienzo muestra automáticamente la de hoy.

Lunes: por el trabajo de la semana

Señor, gracias por este primer día de la semana. Bendice el trabajo que empecé, perdona mis impaciencias y dame descanso para seguir mañana con fuerzas renovadas. Amén.

Martes: por la familia

Padre bueno, te encomiendo esta noche a mi familia: a los que están en casa y a los que están lejos. Que no nos vayamos a dormir enojados y que tu paz habite en nuestro hogar. Amén.

Miércoles: por los enfermos

Jesús, médico de las almas y de los cuerpos, esta noche te presento a los enfermos que conozco y a los que pasan la noche en un hospital. Dales alivio, descanso y esperanza. Amén.

Jueves: por la Iglesia y los sacerdotes

Señor, que en la noche del Jueves Santo nos dejaste la Eucaristía, cuida esta noche a tu Iglesia, al Papa y a los sacerdotes. Que nunca nos falte tu presencia en el altar. Amén.

Viernes: para pedir perdón

Señor Jesús, que moriste por mí en la cruz, perdona mis pecados de hoy y de toda mi vida. Lava mi corazón con tu misericordia y dame la paz de saberme perdonado. Amén.

Sábado: a la Virgen María

Madre mía, Virgen María, al terminar la semana me pongo bajo tu manto. Guarda mi sueño, cuida a los que amo y llévame mañana, día del Señor, más cerca de tu Hijo. Amén.

Domingo: acción de gracias

Gracias, Señor, por este domingo, por la Misa y por el descanso. Bendice la semana que empieza mañana y ayúdame a vivirla contigo. Amén.

Oración de la noche para niños

Jesús, gracias por este día: por mi familia, por mis amigos y por todo lo que aprendí.
Perdóname si hoy me porté mal.
Cuida a papá, a mamá, a mis hermanos y a mis abuelos.
Que mi ángel de la guarda me cuide mientras duermo. Amén.

Rezar con la Iglesia: las Completas

La oración oficial de la Iglesia para antes de dormir son las Completas, la última de las horas de la Liturgia de las Horas: un examen de conciencia, uno o dos salmos (el domingo, el Salmo 91: «Tú que habitas al amparo del Altísimo»), el cántico de Simeón y una antífona a la Virgen. Puedes leer cómo se rezan en nuestra página, en inglés, sobre las Completas (Compline).

Preguntas frecuentes

¿Qué oración rezar antes de dormir?

La oración para dormir en paz de esta página, después de un breve examen de conciencia y un acto de contrición. Muchas familias terminan con el Ave María y la oración al ángel de la guarda.

¿Por qué rezar el Salmo 91 por la noche?

Porque es un salmo de confianza en la protección de Dios «del espanto de la noche», y la Iglesia lo reza en las Completas del domingo.

¿Cuánto tiempo debe durar la oración de la noche?

Basta con cinco o diez minutos. Lo importante es la constancia: rezar cada noche, aunque sea poco.

Más oraciones en español

Fuentes

  • Acto de contrición: Gaspar Astete, Catecismo de la Doctrina Cristiana (1599), edición de 1787, dominio público.
  • Sub tuum praesidium (papiro del siglo III), traducción propia; Lucas 23, 46; Salmo 91 (90).
  • Las demás oraciones fueron escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.