Corona de Adviento 2026: significado, velas, oraciones para cada domingo y cómo hacerla

La corona de Adviento es un círculo de ramas verdes con cuatro velas, tres moradas y una rosa, que se encienden una a una en los cuatro domingos de Adviento mientras la familia se prepara para la Navidad. En 2026 la primera vela se enciende el domingo 29 de noviembre, y la cuarta el domingo 20 de diciembre. Muchas familias añaden una vela blanca en el centro para Nochebuena. Aquí tienes qué significa cada elemento, el orden y los colores de las velas, la bendición de la corona, una oración para encender cada vela y cómo hacerla paso a paso.

1 2 3 4 Navidad
Vista desde arriba: el número indica el domingo en que se enciende cada vela por primera vez.
DomingoFecha (2026)Velas encendidasColor de la vela nuevaSignificado más difundido
1.er domingo de Adviento29 de noviembre1MoradaEsperanza (vela del profeta)
2.º domingo de Adviento6 de diciembre2MoradaPaz (vela de Belén)
3.er domingo (Gaudete)13 de diciembre3RosaAlegría (vela de los pastores)
4.º domingo de Adviento20 de diciembre4MoradaAmor (vela de los ángeles)
Nochebuena y Navidad24 y 25 de diciembre4 + la del centroBlancaCristo, luz del mundo

¿Qué es la corona de Adviento?

Es un signo para vivir el Adviento, las cuatro semanas en que la Iglesia se prepara para celebrar el nacimiento de Jesús y espera su venida gloriosa al final de los tiempos. Cada domingo se enciende una vela más: la luz va creciendo a medida que se acerca la Navidad, del mismo modo que la promesa de Dios se fue cumpliendo hasta que nació Cristo, la luz del mundo (Jn 8, 12).

No es un adorno más: se coloca en la mesa del comedor o en un lugar visible de la casa, se bendice al comenzar el Adviento y la familia se reúne a su alrededor para rezar. También se pone en el templo, junto al altar o al ambón.

Significado de la corona y de sus elementos

  • La forma de círculo. No tiene principio ni fin: recuerda que Dios es eterno y que su amor por nosotros no se acaba.
  • Las ramas verdes. Pino, abeto o ciprés siguen verdes en pleno invierno: son signo de la vida y de la esperanza que Cristo trae.
  • Las cuatro velas. Representan las cuatro semanas de Adviento y la luz de Cristo que vence las tinieblas.
  • Los colores. El morado es el color litúrgico del Adviento: espera, conversión y preparación. El rosa es el color de la alegría del tercer domingo.
  • La vela blanca del centro (opcional) es Cristo mismo, y se enciende en Nochebuena o el día de Navidad.
  • Los adornos. La cinta roja suele explicarse como el amor de Dios; las piñas y los frutos rojos, como la vida nueva y los frutos que esperamos dar. Son significados populares, no litúrgicos.

Colores y orden de las velas

Se encienden las tres velas moradas en los domingos primero, segundo y cuarto, y la rosa en el tercero. Cada domingo se encienden todas las velas de los domingos anteriores más la nueva: una vela el primer domingo, dos el segundo, tres el tercero y las cuatro el último.

Muchas familias y parroquias dan a cada vela un nombre. Los más usados en español son:

  1. Vela de la esperanza, o del profeta: recuerda a los profetas que anunciaron al Mesías.
  2. Vela de la paz, o de Belén: recuerda el camino de María y José hacia Belén.
  3. Vela de la alegría, o de los pastores (la rosa): recuerda el gozo de los pastores ante el anuncio del ángel.
  4. Vela del amor, o de los ángeles: recuerda el amor de Dios que nos dio a su Hijo.

Estos nombres son una costumbre piadosa y no forman parte de la liturgia, por eso el orden cambia según el lugar (en algunos sitios la segunda es la «fe» o la cuarta la «paz»). Lo importante es la luz que crece semana a semana.

¿Por qué una vela es rosa? El tercer domingo de Adviento se llama domingo Gaudete, por la primera palabra de la antífona de entrada de la Misa: Gaudete in Domino semper, «Estad siempre alegres en el Señor» (Flp 4, 4). A mitad del camino, la Iglesia se alegra porque el Señor ya está cerca, y el sacerdote puede vestir de rosa. Puedes leer más en nuestra página sobre el domingo Gaudete (en inglés).

Cuándo se enciende cada vela en 2026

  • Domingo 29 de noviembre: primera vela morada. Comienza el Adviento y el nuevo año litúrgico (ciclo B).
  • Domingo 6 de diciembre: segunda vela morada.
  • Domingo 13 de diciembre: la vela rosa (domingo Gaudete).
  • Domingo 20 de diciembre: la última vela morada.
  • Jueves 24 de diciembre (Nochebuena) o viernes 25: la vela blanca del centro, si la tienes.

Lo más habitual es encenderlas el domingo, en la comida o en la cena familiar. Durante la semana se pueden volver a encender cada día, al rezar o al cenar, las velas que correspondan a esa semana.

Bendición de la corona de Adviento

La corona se bendice al comenzar el Adviento. Muchas parroquias la bendicen al terminar la Misa del primer domingo: basta con llevarla. El Bendicional de la Iglesia prevé que la bendiga un sacerdote o un diácono y también un laico, por ejemplo el papá o la mamá; el laico no traza la señal de la cruz sobre la corona, sino que pide a Dios su bendición con las manos juntas.

Esta es una bendición sencilla para la familia, escrita para esta página:

Guía: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Todos: Que hizo el cielo y la tierra.

Guía: Señor Dios nuestro, te alabamos por tu Hijo Jesucristo, el Emmanuel, Dios con nosotros, la luz del mundo.
Derrama tu bendición sobre nosotros, reunidos en torno a esta corona.
Que su círculo nos recuerde tu amor sin fin; sus ramas verdes, la vida que nos das; y sus velas, la luz que crece mientras esperamos la venida de Cristo.
Haznos vigilantes en la oración, generosos con los necesitados y alegres en la esperanza, para que, cuando él venga, nos encuentre preparados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.

Oraciones para encender las velas

Para cada domingo hay una lectura del Evangelio de la Misa de ese día (ciclo B, el de 2026), una oración para encender la vela, escrita para esta página, y la oración colecta tradicional del Misal Romano, en nuestra traducción del latín. Una forma sencilla de rezar: señal de la cruz, encender las velas, leer el Evangelio, rezar la oración, un Padre Nuestro y un canto de Adviento.

Primer domingo: vela de la esperanza (29 de noviembre)

Se enciende: una vela morada. Evangelio: Marcos 13, 33-37 («Velad, pues no sabéis cuándo llegará el momento»).

Señor Jesús, tú pediste a tus discípulos que velaran y estuvieran atentos.
Al encender esta primera vela, despiértanos del sueño de la distracción y del pecado.
Llena nuestro hogar de esperanza y prepáranos para recibirte en esta Navidad y al final de los tiempos.
¡Ven, Señor Jesús! Amén.

Colecta tradicional: Despierta, Señor, tu poder y ven, para que, con tu protección, merezcamos ser librados de los peligros que nos amenazan por nuestros pecados, y salvados por tu liberación. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo domingo: vela de la paz (6 de diciembre)

Se encienden: dos velas moradas. Evangelio: Marcos 1, 1-8 (Juan el Bautista: «Preparad el camino del Señor»).

Señor Dios, enviaste a Juan el Bautista a preparar el camino de tu Hijo.
Al encender estas dos velas, muéstranos los montes de orgullo y los valles de descuido que hay en nuestro corazón.
Endereza los caminos que nos separan de las personas que nos cuesta amar, y da tu paz a nuestra familia y al mundo.
¡Ven, Señor Jesús! Amén.

Colecta tradicional: Despierta, Señor, nuestros corazones para preparar los caminos de tu Hijo unigénito, para que, por su venida, merezcamos servirte con el alma purificada. Él, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Tercer domingo: vela de la alegría (13 de diciembre)

Se encienden: dos velas moradas y la rosa. Evangelio: Juan 1, 6-8. 19-28 (Juan, testigo de la luz).

Señor Jesús, hoy encendemos la vela rosa porque estás cerca.
Danos la alegría que no depende de lo que tenemos, sino de Aquel a quien esperamos.
Enséñanos a estar siempre alegres, a orar sin cesar y a dar gracias en todo, y a llevar esa alegría a quien está triste o solo.
¡Ven, Señor Jesús! Amén.

Colecta tradicional: Inclina, Señor, tu oído a nuestras súplicas, e ilumina las tinieblas de nuestra mente con la gracia de tu visita. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto domingo: vela del amor (20 de diciembre)

Se encienden: las cuatro velas. Evangelio: Lucas 1, 26-38 (la Anunciación).

Padre bueno, la Virgen María dijo «sí» a tu palabra y recibió en su seno a tu Hijo.
Al encender la última vela, ayúdanos a abrirle el corazón a Jesús como lo hizo ella.
Que nuestro amor no se quede en palabras, sino que se haga servicio en casa, en el trabajo y con los pobres.
¡Ven, Señor Jesús! Amén.

Colecta tradicional: Despierta, Señor, tu poder y ven, y socórrenos con tu gran fuerza, para que tu misericordia y tu perdón apresuren, con la ayuda de tu gracia, lo que nuestros pecados retrasan. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Nochebuena: la vela blanca

Señor Jesús, luz del mundo, hoy has nacido para nosotros.
Al encender esta vela blanca te damos gracias, porque la espera terminó y Dios está con nosotros.
Quédate en nuestro hogar, haz que tu luz brille en nuestras obras y llegue a todos los que viven en la oscuridad.
¡Gloria a Dios en el cielo! Amén.

Oración corta para los días de la semana

Ven, Señor Jesús, y no tardes.
Ilumina nuestro hogar con tu luz y prepara nuestro corazón para tu venida. Amén.

Para niños

Jesús, te esperamos con alegría.
Cada semana encendemos una vela más, porque estás cada vez más cerca.
Ayúdame a ser bueno, a compartir y a perdonar. ¡Ven, Jesús! Amén.

Con los niños funciona muy bien que cada uno encienda la vela por turnos (con un adulto al lado) y que la familia escoja un pequeño propósito para la semana. Puedes imprimir nuestra corona de Adviento para colorear (PDF gratis), con las cuatro velas numeradas, las fechas de 2026 y un espacio para el propósito de cada semana.

Cómo hacer una corona de Adviento paso a paso

Materiales:

  • Una base circular de 30 a 40 cm: un aro de espuma floral, de unicel, de alambre o de ramas trenzadas.
  • Ramas verdes naturales (pino, abeto, ciprés, cedro, eucalipto) o follaje artificial.
  • Tres velas moradas y una rosa; si quieres, una vela blanca más alta para el centro.
  • Cuatro portavelas o clavos largos para fijar las velas, y alambre floral o pistola de silicón.
  • Adornos opcionales: piñas, frutos rojos, una cinta morada o roja.

Pasos:

  1. Prepara la base. Si es de espuma floral y usas ramas naturales, mójala antes: las ramas durarán verdes más tiempo.
  2. Cubre la base con las ramas. Córtalas en trozos de 10 a 15 cm e insértalas inclinadas, todas en el mismo sentido, hasta tapar la base por arriba y por los costados.
  3. Coloca las cuatro velas a la misma distancia, como las 12, las 3, las 6 y las 9 de un reloj, bien firmes en sus portavelas o clavos. Decide desde el principio cuál será la vela rosa.
  4. Pon la vela blanca en el centro, si la usas.
  5. Decora con piñas, frutos o una cinta, siempre lejos de las mechas.
  6. Colócala sobre una bandeja o plato que no se queme y llévala a bendecir el primer domingo de Adviento.

Seguridad: no dejes nunca las velas encendidas sin un adulto presente; las ramas naturales se secan y arden muy rápido, así que rocíalas con agua cada dos o tres días. En escuelas, catequesis y casas con niños pequeños, las velas LED son una buena opción.

Ideas según el estilo:

  • Corona con material reciclado: base de cartón (la tapa de una caja o un plato de cartón), hojas recortadas de revistas o papel verde, y velas hechas con rollos de papel higiénico pintados de morado y rosa, con llamas de papel amarillo. Es la manualidad clásica de catequesis.
  • Corona elegante: sobre una bandeja de madera o un espejo redondo, con eucalipto, velas altas y finas y unas piñas pintadas de dorado; o cuatro velas dentro de frascos de vidrio, rodeados de musgo.
  • Para niños: un plato de cartón recortado en forma de aro, cubierto de huellas de manos en papel verde, con cuatro velas de cartulina que se van pegando cada domingo.

La corona que se cuelga en la puerta es un adorno navideño; la corona de Adviento lleva velas y se pone en la mesa para rezar.

Origen de la corona de Adviento

Las coronas de ramas verdes con luces formaban parte de las costumbres de invierno del norte de Europa mucho antes de unirse al Adviento. La corona actual suele atribuirse al pastor luterano alemán Johann Hinrich Wichern, que en 1839, en la casa para niños pobres que dirigía en Hamburgo, colgó una rueda de carreta con una vela por cada día hasta Navidad, más grandes los domingos, para que los niños contaran los días. La costumbre se simplificó a cuatro velas, una por domingo, se extendió por Alemania y en el siglo XX la adoptaron los católicos de todo el mundo. Hoy el Bendicional de la Iglesia incluye un rito para bendecirla.

Preguntas frecuentes

¿Qué vela se enciende primero?

Una de las tres moradas. La rosa se reserva para el tercer domingo. No hay una regla sobre la dirección; muchas familias siguen el sentido de las agujas del reloj.

¿Se puede usar velas de otros colores?

Sí. El morado y el rosa son los colores litúrgicos y lo más recomendable, pero no hay una norma obligatoria: también se usan velas blancas o rojas, a veces con cintas moradas. En algunas iglesias protestantes las velas son azules.

¿Hay que bendecir la corona cada año?

No es obligatorio, pero es una bonita costumbre. Si la corona es la misma del año pasado, puedes renovar la bendición al comenzar el nuevo Adviento.

¿Qué pasa si no pude bendecirla el primer domingo?

Nada grave: enciende la primera vela con una oración en familia y bendícela en cuanto puedas.

¿Hasta cuándo se deja la corona?

Hasta Navidad. Algunas familias la conservan durante el tiempo de Navidad, con velas blancas, hasta la Epifanía (6 de enero) o el Bautismo del Señor (10 de enero de 2027).

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Fuentes

  • Bendicional, bendición de la corona de Adviento (descrita, no reproducida; el texto de la bendición familiar de esta página es propio).
  • Missale Romanum (1962), oraciones colectas de los cuatro domingos de Adviento (Excita, quaesumus, Domine…, Excita, Domine, corda nostra…, Aurem tuam…, Excita, quaesumus…), traducción propia.
  • Leccionario dominical, ciclo B (Adviento 2026): Mc 13, 33-37; Mc 1, 1-8; Jn 1, 6-8. 19-28; Lc 1, 26-38.
  • Arquidiócesis Primada de México, «Corona de Adviento: ¿qué es y cuál es su significado?», Desde la fe.
  • Página preparada por el seminarista Giuseppe para biddingprayers.com.