Oración al Sagrado Corazón de Jesús: consagración, letanías y promesas

El Sagrado Corazón de Jesús es el amor de Cristo por cada persona, representado en su corazón herido, coronado de espinas y ardiendo en llamas: «Mira este Corazón que tanto ha amado a los hombres», dijo Jesús a santa Margarita María de Alacoque en Francia, en el siglo XVII. La oración más breve es la jaculatoria «Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío». Aquí tienes una oración al Sagrado Corazón, la consagración de León XIII, las letanías, el rosario al Sagrado Corazón, el acto de confianza, las doce promesas, los primeros viernes y la novena.

Oración al Sagrado Corazón de Jesús

Escrita para esta página:

Sagrado Corazón de Jesús, que tanto has amado a los hombres,
pongo en ti toda mi confianza.
Te entrego mi vida, mi familia, mi trabajo y mis preocupaciones [di tu intención].
Haz mi corazón semejante al tuyo: manso, humilde y lleno de amor.
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío. Amén.

Jaculatorias al Sagrado Corazón

  • Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.
  • Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.
  • Dulce Corazón de Jesús, sé mi amor.
  • Dulce Corazón de María, sé la salvación mía.
  • Corazón de Jesús, que ardes de amor por nosotros, inflama nuestro corazón en tu amor.

Consagración al Sagrado Corazón (León XIII)

El papa León XIII consagró todo el género humano al Sagrado Corazón el 11 de junio de 1899, con la encíclica Annum sacrum. Esta es su oración de consagración (nuestra traducción del latín); se reza en la fiesta del Sagrado Corazón y para consagrarse personalmente:

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano, míranos humildemente postrados ante tu altar. Tuyos somos y tuyos queremos ser; y para vivir más estrechamente unidos a ti, cada uno de nosotros se consagra hoy libremente a tu sacratísimo Corazón. Muchos no te han conocido nunca; muchos, despreciando tus mandamientos, te han rechazado. Ten misericordia de todos ellos, benignísimo Jesús, y atráelos a tu santísimo Corazón. Sé tú, Señor, el Rey no solo de los fieles que nunca se alejaron de ti, sino también de los hijos pródigos que te abandonaron: haz que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no mueran de miseria y de hambre. Sé el Rey de los que viven engañados por el error o separados por la discordia, y llámalos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que pronto haya un solo rebaño y un solo pastor. Sé también el Rey de todos los que todavía viven en las tinieblas de la idolatría, y no te niegues a llevarlos a la luz y al reino de Dios. Concede, Señor, a tu Iglesia libertad segura y sin peligros; da a todos los pueblos la paz y el orden; haz que de un extremo al otro de la tierra resuene esta sola voz: ¡Alabado sea el divino Corazón que nos trajo la salvación; a él la gloria y el honor por los siglos! Amén.

Letanías del Sagrado Corazón de Jesús

Aprobadas por León XIII en 1899 para toda la Iglesia. Tienen 33 invocaciones al Corazón de Jesús. Nuestra traducción del latín:

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Hijo del Padre eterno, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseado de los collados eternos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, generoso con todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, colmado de oprobios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, traspasado por la lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salvación de los que esperan en ti, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que mueren en ti, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
V. Jesús, manso y humilde de corazón.
R. Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oremos. Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu Hijo amadísimo y las alabanzas y satisfacciones que te ofrece en nombre de los pecadores; y, aplacado, concede el perdón a los que imploran tu misericordia, en el nombre de tu mismo Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Rosario al Sagrado Corazón de Jesús

Se reza con un rosario común. Es una devoción popular, sencilla y breve:

  1. Al empezar, en el crucifijo: la señal de la cruz y un acto de contrición.
  2. En cada cuenta grande: «Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.»
  3. En cada una de las diez cuentas pequeñas: «Dulce Corazón de María, sé la salvación mía.»
  4. Al final de cada decena: un Gloria.
  5. Al terminar las cinco decenas: la consagración de León XIII o las letanías.

Muchos lo rezan los viernes, y sobre todo el primer viernes de cada mes.

Acto de confianza (San Claudio de la Colombière)

San Claudio de la Colombière (1641-1682), jesuita y director espiritual de santa Margarita María, escribió este acto de confianza en Dios, uno de los textos más queridos de la devoción al Sagrado Corazón (nuestra traducción):

Dios mío, creo firmemente que velas sobre todos los que esperan en ti, y que nada puede faltar a quien todo lo espera de ti; por eso estoy resuelto a vivir en adelante sin ninguna inquietud y a descargar en ti todas mis preocupaciones. «En paz me acostaré y descansaré tranquilo, porque tú solo, Señor, me has afianzado en la esperanza.»
Los hombres pueden quitarme los bienes y la honra; las enfermedades pueden quitarme las fuerzas y los medios de servirte; yo mismo puedo perder tu gracia por el pecado; pero no perderé nunca mi confianza: la conservaré hasta el último momento de mi vida, y todos los demonios del infierno se esforzarán en vano por arrancármela.
Que otros esperen la felicidad de sus riquezas o de sus talentos; que se apoyen en la inocencia de su vida, en el rigor de sus penitencias, en el número de sus buenas obras o en el fervor de sus oraciones; en cuanto a mí, Señor, toda mi esperanza es mi misma confianza. Esta confianza nunca ha engañado a nadie: nadie que esperó en el Señor quedó defraudado.
Sé, por desgracia, que soy frágil e inconstante; conozco la fuerza de las tentaciones contra las virtudes más firmes; pero nada de esto me asusta. Mientras espere en ti, estaré a salvo de toda desgracia, y estoy seguro de esperar siempre, porque también espero de ti esta esperanza invariable.
Finalmente, sé que no puedo esperar demasiado de ti, y que no recibiré menos de lo que haya esperado. Por eso espero que me sostendrás contra mis inclinaciones, que me protegerás contra los ataques más furiosos del enemigo y que harás triunfar mi debilidad sobre mis enemigos más fuertes. Espero que me amarás siempre y que yo te amaré sin cesar. «En ti, Señor, he esperado: no quedaré confundido para siempre.» Amén.

Las 12 promesas del Sagrado Corazón

Jesús hizo estas promesas a santa Margarita María para quienes honren su Sagrado Corazón (nuestra traducción del texto tradicional; la duodécima es la «gran promesa» de los nueve primeros viernes):

1. «Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.»
2. «Pondré paz en sus familias.»
3. «Los consolaré en todas sus penas.»
4. «Seré su refugio seguro durante la vida y, sobre todo, en la hora de la muerte.»
5. «Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.»
6. «Los pecadores encontrarán en mi Corazón un océano infinito de misericordia.»
7. «Las almas tibias se volverán fervorosas.»
8. «Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a una gran perfección.»
9. «Bendeciré las casas en que se exponga y se honre la imagen de mi Sagrado Corazón.»
10. «Daré a los sacerdotes el don de tocar los corazones más endurecidos.»
11. «Los nombres de quienes propaguen esta devoción quedarán escritos en mi Corazón y nunca serán borrados.»
12. «Prometo, en la misericordia excesiva de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá a todos los que comulguen el primer viernes de mes durante nueve meses seguidos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia ni sin recibir los sacramentos, y mi divino Corazón será su refugio seguro en aquella última hora.»

Los nueve primeros viernes

Para la «gran promesa» se pide comulgar el primer viernes de mes durante nueve meses seguidos, en estado de gracia (confesándose antes si es necesario), con la intención de honrar al Sagrado Corazón y reparar las ofensas que recibe. No es un amuleto: la promesa anima a vivir en gracia de Dios y a acercarse con frecuencia a los sacramentos.

Primeros viernes de los próximos meses: 6 de noviembre y 4 de diciembre de 2026; 1 de enero, 5 de febrero, 5 de marzo, 2 de abril, 7 de mayo y 4 de junio de 2027.

Novena al Sagrado Corazón

La fiesta del Sagrado Corazón es el viernes siguiente al segundo domingo después de Pentecostés: en 2027 cae el viernes 4 de junio, y la novena se reza del 26 de mayo al 3 de junio. Cada día: la oración al Sagrado Corazón, un Padre nuestro, un Avemaría y un Gloria, una de las promesas para meditar (una por día) y la jaculatoria «Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío». El último día se reza la consagración.

Entronización del Sagrado Corazón en el hogar

Muchas familias colocan una imagen del Sagrado Corazón en un lugar de honor de la casa y se consagran a él, a menudo con la bendición de un sacerdote: se lee un pasaje del Evangelio, se reza la consagración y se renueva cada año en la fiesta. Recuerda la novena promesa: «Bendeciré las casas en que se exponga y se honre la imagen de mi Sagrado Corazón».

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús?

Es una solemnidad móvil: el viernes después del segundo domingo después de Pentecostés. En 2027, el 4 de junio. Todo el mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón.

¿Qué significa la imagen del Sagrado Corazón?

El corazón representa el amor de Jesús; la herida, la lanza que lo traspasó en la cruz (Juan 19,34); la corona de espinas, su Pasión; las llamas y la cruz, su amor ardiente que llega hasta el sacrificio.

¿Es lo mismo «en vos confío» que «en ti confío»?

Sí. «En vos confío» es la forma tradicional; hoy se dice también «en ti confío».

Más oraciones en español

Fuentes

  • León XIII, encíclica Annum sacrum (1899) y su oración de consagración; Litaniae Sanctissimi Cordis Iesu (1899); traducciones de esta página.
  • Promesas a santa Margarita María de Alacoque (cartas, 1673-1690); San Claudio de la Colombière, Acto de confianza; traducciones de esta página a partir de textos de dominio público.
  • Oración y novena escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.