Cada vez que rezamos el Padrenuestro hacemos una oración de liberación: «líbranos del mal». Una oración de liberación católica es una súplica a Dios, por medio de Jesucristo, para que nos libre del pecado, de los vicios, del miedo y de toda influencia del maligno. Cualquier fiel puede rezarla; no es un exorcismo, que solo puede hacer un sacerdote autorizado por el obispo. Aquí tienes una oración de liberación, una oración para ser liberado de las ataduras, la renovación de las promesas del bautismo y lo que enseña la Iglesia. Las oraciones están escritas para esta página.
Oración de liberación
Señor Jesucristo, vencedor del pecado y de la muerte, me pongo delante de ti con todo lo que soy.
Por tu sangre derramada en la cruz, sana mi cuerpo, mi mente y mi corazón.
Líbrame de todo mal: del pecado que me ata, de los vicios, del miedo, de la tristeza, del rencor y de toda influencia del maligno.
Renuncio a todo lo que me aleja de ti y renuevo las promesas de mi bautismo.
Cubre con tu protección a mí y a mi familia, y llénanos de tu Espíritu Santo.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Virgen María, ruega por nosotros. Amén.
Oración para ser liberado de las ataduras
Las «ataduras» son lo que nos quita la libertad de los hijos de Dios: un vicio, una dependencia, un rencor que no se va, un miedo que paraliza, una relación que nos hace daño.
Señor Jesús, tú viniste a anunciar la libertad a los cautivos.
Tú conoces lo que me ata: [nómbralo en silencio].
Yo solo no puedo romper estas cadenas, pero tú sí.
Rompe, Señor, toda atadura que no viene de ti; dame la fuerza para alejarme de lo que me hace daño
y la humildad para pedir ayuda a quien puede acompañarme.
Hazme libre con la libertad de los hijos de Dios. Amén.
Renovación de las promesas del bautismo
La Iglesia invita a renovar las promesas del bautismo, sobre todo en la Vigilia Pascual. Se pueden rezar en cualquier momento como acto de liberación:
¿Renuncias a Satanás, y a todas sus obras, y a todas sus seducciones? — Sí, renuncio.
¿Crees en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? — Sí, creo.
¿Crees en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació, padeció, murió y resucitó? — Sí, creo.
¿Crees en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en el perdón de los pecados y en la vida eterna? — Sí, creo.
Oración a San Miguel Arcángel
La oración del papa León XIII, en nuestra traducción del latín:
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla;
sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio.
Que Dios lo reprima, te lo pedimos suplicantes;
y tú, príncipe de la milicia celestial,
con el poder divino arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos
que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Más en la oración a San Miguel Arcángel.
Lo que enseña la Iglesia sobre la liberación
- La liberación se pide a Dios. Las oraciones de liberación son súplicas: no se dan órdenes al demonio, sino que se pide a Dios que nos libre. En 1985 la Congregación para la Doctrina de la Fe recordó que los fieles no deben usar la fórmula de exorcismo del papa León XIII ni dirigirse directamente a los demonios para interrogarlos.
- El exorcismo es un sacramental reservado: solo puede hacerlo un sacerdote con licencia expresa del obispo (Catecismo, 1673; Código de Derecho Canónico, can. 1172).
- Los medios ordinarios son los más fuertes: la confesión, la Eucaristía, la oración diaria, la Palabra de Dios. Si crees tener un problema espiritual serio, habla con tu párroco; cada diócesis tiene un exorcista designado.
- Nada de magia ni de curanderos: amuletos, «limpias», adivinos y prácticas ocultas no liberan, sino que atan más (Catecismo, 2116-2117).
- La oración no sustituye a la medicina: la angustia, el insomnio o los pensamientos que asustan pueden tener causas médicas o psicológicas que hay que tratar.
Preguntas frecuentes
¿Cualquier católico puede rezar una oración de liberación?
Sí, siempre que sea una súplica a Dios, como el Padrenuestro, la oración de esta página o la oración a San Miguel. Lo que está reservado al sacerdote es el exorcismo.
¿Qué hago si creo que tengo un problema espiritual serio?
Confiésate, recibe la Eucaristía, reza cada día y habla con un sacerdote, que podrá orientarte y, si hace falta, ponerte en contacto con el exorcista de la diócesis. No acudas a curanderos ni a quien pide dinero por «liberaciones».
¿Qué significa «líbranos del mal» en el Padrenuestro?
Según el Catecismo, el mal no es una abstracción, sino una persona: Satanás, el maligno. Pedimos ser liberados de él y de todos los males de los que es autor (Catecismo, 2850-2854).
Más oraciones en español
- Oración para pedir perdón a Dios
- En francés: Prière de délivrance
- Oración de protección
- Oración a San Miguel Arcángel
- Salmo 91 católico
- Acto de contrición
- Oración por los enfermos
- En portugués: Oração de cura e libertação; en italiano: Preghiera di liberazione
Fuentes
- Mateo 6,13; Lucas 4,18; Gálatas 5,1.
- Catecismo de la Iglesia Católica, 1673, 2116-2117, 2850-2854; Código de Derecho Canónico, can. 1172.
- Congregación para la Doctrina de la Fe, carta Inde ab aliquot annis sobre el exorcismo (29 de septiembre de 1985).
- Oración a San Miguel: León XIII, texto latino, traducción de esta página. Las demás oraciones, escritas para biddingprayers.com por el seminarista Giuseppe.