Día 3 de la Novena de Aguinaldos (Novena de Navidad): viernes 18 de diciembre de 2026. La consideración de hoy trata sobre el alma y el cuerpo del Niño Jesús. Abajo está la novena completa de esta noche, en el orden en que se reza: solo la consideración cambia de un día a otro.
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Señal de la cruz
Quien dirige comienza: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Muchas familias rezan también un acto de contrición.
Oración para todos los días
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro Hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente.
Amén.
Se reza tres veces el Gloria al Padre.
Consideración del día 3
Así había comenzado su vida encarnada el Niño Jesús. Consideremos el alma gloriosa y el santo cuerpo que había tomado, adorándolos profundamente.
Admirando en primer lugar el alma de ese divino Niño, consideremos en ella la plenitud de su gracia santificadora, la de su ciencia beatífica y por la cual, desde el primer momento de su vida vio la divina Esencia más claramente que todos los ángeles y leyó lo pasado y lo porvenir con todos sus arcanos conocimientos. No supo nunca por adquisición voluntaria nada que no supiese por infusión desde el primer momento de su ser; pero Él adoptó todas las enfermedades de nuestra naturaleza a que dignamente podía someterse aun cuando no fuesen necesarias para la grande obra que debía cumplir. Pidámosle que sus divinas facultades suplan la debilidad de las nuestras y les dé nueva energía; que su memoria nos enseñe a recordar sus beneficios; su entendimiento a pensar en Él, a no hacer sino su voluntad, lo que Él quiere y en servicio suyo. Del alma del Niño Jesús pasemos ahora a su cuerpo, que era un mundo de maravillas, una obra maestra de la mano de Dios. No era, como el nuestro, una traba para el alma, era, por el contrario, un nuevo elemento de santidad. Quiso que fuese pequeño y débil como el de todos los niños y sujeto a todas las incomodidades de la infancia, para asemejarse más a nosotros y participar en nuestras humillaciones. El Espíritu Santo formó ese cuerpecito con tal delicadeza y tal capacidad de sentir, que pudiese sufrir hasta el exceso para cumplir la grande obra de nuestra Redención. La belleza de ese cuerpo del Divino Niño fue superior a cuanto se ha imaginado jamás; y la divina sangre que por sus venas empezó a circular desde el momento de su Encarnación, es la que lava todas las manchas del mundo culpable.
Pidámosle que lave las nuestras en el sacramento de la penitencia, para que el día de su dichosa Navidad nos encuentre purificados,perdonados y dispuestos a recibirle con amor y provecho espiritual.
Para los niños: Dentro de María, Jesús era un bebé de verdad, pequeño y frágil, y al mismo tiempo era Dios.
Para conversar en familia: Si Jesús quiso ser pequeño y débil, ¿cómo podemos cuidar mejor a los más pequeños y débiles de nuestra familia?
Oración a la Santísima Virgen
Soberana María, que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya: os suplico que Vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo. ¡Oh dulcísima Madre! Comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le aguardasteis Vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad.
Amén.
Se reza el Avemaría (muchas familias rezan tres).
Oración a San José
¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abraséis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina Esencia le veo y le gozo en el cielo.
Amén.
Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
Gozos
Se cantan o se rezan a coro. Una persona (a menudo un niño) dice cada estrofa y todos responden con el estribillo.
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh Sapiencia suma del Dios soberano,
que a infantil alcance te rebajas sacro!
¡Oh Divino Niño, ven para enseñarnos
la prudencia que hace verdaderos sabios!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh Adonai potente que a Moisés hablando,
de Israel al pueblo diste los mandatos!
¡Ah! ven prontamente para rescatarnos,
y que un Niño débil muestre fuerte brazo!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh raíz sagrada de Jesé, que en lo alto
presentas al orbe tu fragante nardo!
¡Dulcísimo Niño que has sido llamado
lirio de los valles, bella flor del campo!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Llave de David que abre al desterrado
las cerradas puertas de regio palacio!
¡Sácanos, oh Niño con tu blanca mano,
de la cárcel triste que labró el pecado!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh lumbre de Oriente, sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas tu esplendor veamos!
¡Niño tan precioso, dicha del cristiano,
luzca la sonrisa de tus dulces labios!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Espejo sin mancha, Santo de los santos,
sin igual imagen del Dios Soberano!
¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado
y, en forma de Niño, da al mísero amparo!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Rey de las naciones, Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo, Pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas con suave cayado
ya la oveja arisca, ya el cordero manso!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto
bienhechor rocío, como riego santo!
¡Ven hermoso Niño, ven Dios humanado!
¡Luce hermosa estrella,
brota, flor del campo!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Ven, que ya María previene sus brazos,
do su Niño vean, en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José, con anhelo sacro,
se dispone a hacerse de tu amor sagrario!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Del débil auxilio, del doliente amparo,
consuelo del triste, luz del desterrado!
¡Vida de mi vida, mi Dueño adorado,
mi constante amigo, mi divino hermano!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Véante mis ojos de ti enamorados!
¡Bese ya tus plantas!
¡Bese ya tus manos!
¡Prosternado en tierra, te tiendo los brazos,
y aún más que mis frases te dice mi llanto!
R. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Ven, Salvador nuestro, por quien suspiramos,
ven a nuestras almas, ven no tardes tanto!
Oración al Niño Jesús
Acordaos ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado”. Llenos de confianza en Vos, oh Jesús, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayudadnos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concedednos por los méritos de vuestra encarnación y de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a Vos, ¡oh Niño omnipotente! seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica.
Amén.
Se termina con villancicos y la señal de la cruz.
Los demás días
Mañana, sábado 19 de diciembre, se reza el día 4: la humildad y la oración de Jesús antes de nacer.
| Día | Fecha (2026) | Tema |
|---|---|---|
| Día 1 | miércoles 16 de diciembre | El Hijo de Dios decide hacerse hombre |
| Día 2 | jueves 17 de diciembre | La Anunciación y el «sí» de María |
| Día 3 (hoy) | viernes 18 de diciembre | El alma y el cuerpo del Niño Jesús |
| Día 4 | sábado 19 de diciembre | La humildad y la oración de Jesús antes de nacer |
| Día 5 | domingo 20 de diciembre | La espera de María |
| Día 6 | lunes 21 de diciembre | El censo del emperador y el camino a Belén |
| Día 7 | martes 22 de diciembre | El viaje de María y José hacia Belén |
| Día 8 | miércoles 23 de diciembre | No había lugar en la posada |
| Día 9 | jueves 24 de diciembre | El nacimiento de Jesús en Belén |
En la página de la Novena de Aguinaldos completa están el orden explicado, la historia, los juegos de aguinaldos y el PDF para imprimir.
Fuente
Texto tradicional de la Madre María Ignacia (Bertilda Samper Acosta), Novena del Niño Dios, aprobada en Bogotá en 1910, de dominio público, sobre la novena de fray Fernando de Jesús Larrea. Página preparada por el seminarista Giuseppe para biddingprayers.com.