Oración de los fieles: qué es, cómo se hace y ejemplos para la misa

La oración de los fieles, llamada también oración universal o, popularmente, peticiones, es la parte de la misa en la que el pueblo de Dios, después de escuchar la Palabra, presenta a Dios las necesidades de la Iglesia y del mundo. En esta guía explicamos qué es, de dónde viene, en qué orden se hacen las intenciones, quién las lee, qué se responde y cómo escribir buenas peticiones, con ejemplos para usar el domingo.

Respuestas habituales: Te rogamos, óyenos. / Escúchanos, Señor. / Señor, escucha nuestra oración.

Qué es la oración de los fieles

La Instrucción General del Misal Romano la define así: «En la oración universal, u oración de los fieles, el pueblo responde en cierto modo a la Palabra de Dios recibida en la fe y, ejercitando el oficio de su sacerdocio bautismal, ofrece súplicas a Dios por la salvación de todos» (IGMR 69).

Se llama universal porque no pide solo por los presentes, sino por toda la Iglesia y por el mundo entero.

Cuándo se hace

Después del Credo (o de la homilía, cuando no se dice el Credo) y antes de la presentación de los dones. Es el último momento de la Liturgia de la Palabra.

De dónde viene

Ya hacia el año 150, san Justino describe cómo los cristianos, después de las lecturas y la homilía, se ponían todos de pie para orar juntos por sí mismos y por todos los hombres. Con el tiempo esta oración casi desapareció de la misa romana, y el Concilio Vaticano II pidió restaurarla (Sacrosanctum Concilium, 53).

El orden de las intenciones

Según la IGMR (n. 70), las intenciones de ordinario son:

  1. Por las necesidades de la Iglesia.
  2. Por los que gobiernan y por la salvación del mundo.
  3. Por los que sufren por cualquier dificultad.
  4. Por la comunidad local.

En celebraciones particulares, como la Confirmación, el Matrimonio o las Exequias, el orden puede tener más en cuenta la ocasión.

Quién la dirige y quién la lee

  • El sacerdote la introduce con una breve monición desde la sede y la concluye con una oración.
  • Las intenciones las propone el diácono, un cantor, un lector u otro fiel laico desde el ambón o desde otro lugar conveniente.
  • El pueblo, de pie, responde después de cada intención con una invocación común o rezando en silencio (IGMR 71).

Ejemplo completo para un domingo

Sacerdote: Hermanos, presentemos al Padre nuestras súplicas, confiando en que escucha siempre la oración de sus hijos.

  1. Por la Iglesia: para que anuncie el Evangelio con alegría y valentía. Roguemos al Señor.
  2. Por el papa León XIV, nuestro obispo y los sacerdotes: para que sean pastores según el corazón de Cristo. Roguemos al Señor.
  3. Por los gobernantes: para que trabajen por la justicia, la paz y el bien común. Roguemos al Señor.
  4. Por los enfermos, los que están solos y los que han perdido la esperanza: para que encuentren consuelo y ayuda. Roguemos al Señor.
  5. Por nuestra comunidad parroquial: para que sea una familia acogedora y unida. Roguemos al Señor.
  6. Por nuestros difuntos: para que gocen de la paz eterna. Roguemos al Señor.

Sacerdote: Padre bueno, escucha las oraciones que te presentamos con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Encuentre más de 70 ejemplos para cada ocasión (cumpleaños, XV años, boda, bautizo, primera comunión, difuntos) en nuestras peticiones para la misa, y peticiones según las lecturas del día en peticiones para la misa de hoy.

Cómo escribir buenas peticiones

  • Breves: la IGMR pide que sean «sobrias» y «con pocas palabras».
  • Una idea por petición: por quién se pide y qué se pide.
  • Dirigidas a la asamblea: «Por los enfermos, para que…», terminando con «Roguemos al Señor».
  • No son un sermón: se pide a Dios, no se dan lecciones a los presentes.
  • Universales: incluso en una boda o un funeral conviene pedir también por la Iglesia y el mundo.
  • Relacionadas con las lecturas, cuando sea posible.

Errores frecuentes

  • Peticiones demasiado largas o con varias ideas.
  • Convertir la oración en avisos parroquiales o en opiniones políticas.
  • Olvidar la respuesta o cambiarla de una petición a otra.
  • Pedir solo por los presentes, olvidando el mundo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas peticiones se hacen?

Normalmente entre cuatro y seis.

¿La oración de los fieles es obligatoria?

La IGMR dice que conviene que se haga de ordinario en las misas con participación del pueblo, sobre todo los domingos.

¿Se puede pedir por una persona concreta?

Sí, por ejemplo por un enfermo o un difunto de la comunidad, nombrándolo en la petición correspondiente.

Más recursos

Fuentes

  • Instrucción General del Misal Romano (2002), n. 69–71.
  • Concilio Vaticano II, constitución Sacrosanctum Concilium, n. 53.
  • San Justino, Primera Apología, cap. 67.
  • Las peticiones del ejemplo fueron escritas para esta página.